martes, 23 de julio de 2013

Joyas escondidas... o perdidas

Hace poco estuve por Cañete y junto con el grupo de expediciones fotográficas, visitamos lo que queda del Castillo Unánue.  Este viejo y majestuoso edificio resiste a pesar del tiempo, el saqueo y el abandono.
Cuando vamos llegando, en medio de lo que era parte de la campiña cañetana y que ahora es una población urbana emergente, aparece a pesar de todo, majestuoso, lo que queda de esta magnifica construcción republicana. A primera vista pareciera que son dos pisos muy altos pero en realidad el castillo está asentado sobre una huaca artificial preinca, de modo que es de un solo piso. Según lo que nos contaron algunos niños del lugar, a modo de guías improvisados, habría costado unos mil pesos de oro de la época, equivalentes a un millón de dólares en estos tiempos y en su momento estuvo lleno de esplendor y riqueza.


Panorámica del Castillo Unanue - 2013



Este castillo toma su nombre de la familia que lo compró en Alemania y traslado, en gran parte, al Perú. La familia Unanue, la misma del prócer y médico peruano Hipólito Unanue, quien recibió la hacienda como obsequio, fue la que construyó o reconstruyó el castillo en su actual ubicación. José Unanue de la Cuba (hijo de Hipólito), trajo desde Alemania ventanas, puertas, muebles, vidrios, mármoles, rejas, etc y lo desembarcó directamente en el muelle de Cerro Azul, muy cerca de su ubicación actual.


La edificación empezó en 1843 y se terminó por 1900, no solo se utilizaron las piezas del palacio original, sino que se importaron de Europa los mejores acabados de la época, a saber italianos, españoles y franceses. Fue esplendoroso hasta que llegó la reforma agraria y se convirtió en algo así como oficinas y botín de los nuevos dueños de la tierra.  recuerdo haber visitado esta construcción acompañando a mi padre en la década de los 70's y 80's, ya casi no quedaba nada de los magníficos muebles y luminarias que algún día lo adornaron, pero la construcción todavía lucia con algo de brillo.
Es cierto que con cada visita que hacíamos veíamos que el deterioro era más marcado y el saqueo más evidente, poco a poco se notaba que no solo había menos muebles, sino que hasta piezas de mármol, bronce y hierro comenzaban a desaparecer sin que nadie de razón de lo que pasaba.
Todos eran dueños, pero nadie era responsable... lo mismo que pasó con la tierra, lo sufrió el castillo.

Hoy luce en un total abandono, como si la indiferencia se pudiera palpar y se siente que a nadie le interesa, bueno quizá un poco al guardián que cobra un par de soles por entrar al castillo y a los niños que te cuentan las historias a cambio de unas cuantas monedas.

Entrada lateral - 2013

Se calcula en varios millones de dolares lo que costaría poner operativo y habitable el castillo, como para que pueda albergar turistas y servir como una atracción mayor a la que ahora la curiosidad genera.
Mientras tanto el tiempo, la indiferencia y la incapacidad de las autoridades y de los pobladores de las cercanías, siguen deteriorando el edificio. aunque sigue siendo un magnifico sitio para hacer fotografías muy bellas, es una decepción ver como algo que costó tanto dinero, esfuerzo y tiempo levantar, que es casi único en la región y que involucra tanto de la historia reciente de nuestro país, se deja al abandono.


miércoles, 29 de mayo de 2013

La edición fotográfica

Qué tan válido es usar programas de edición para presentar una fotografía? Yo creo que todo depende del tipo de fotografía que se esté haciendo.
Si es fotoperiodismo la edición debería ser nula o muy mínima, pues se trata de reflejar la realidad fielmente.
En otras variantes de la fotografía, depende de la visión que tenga el fotógrafo. La cámara puede recoger con bastante fidelidad lo que la realidad ofrece y dependiendo de la técnica y habilidad del fotógrafo la foto puede ser muy buena o muy mala, pero la visión del fotógrafo puede variar de esa realidad.  La intencionalidad de mostrar tal o cual detalle, de mostrar tal o cual concepto hace que los programas de edición como el conocido PhotoShop y otros más, cobren importancia y muchas veces protagonismo.  Esto es perfectamente válido, así como cuando se hacía fotografía analógica, el fotógrafo podía resaltar o modificar detalles mediante procedimientos sencillos o muy complicados, ya dependía de la habilidad de la persona que revelaba el rollo, hoy eso mismo nos ofrecen los programas de edición fotográfica, con muchísimas más posibilidades, pero siempre el conocimiento, la habilidad y la visión que tenga el fotógrafo o el editor, marcarán la diferencia.
En mi caso edito mis fotos, con mis incipientes conocimientos de PS para mostrar mis visiones, mis gustos y mis interpretaciones de la realidad, otras veces solo para que algunos detalles destaquen más o destaquen menos y no por eso creo que lo que hago deja de ser fotografía.
Les dejo unos de los últimos ejemplos de una de mis fotos editadas que no se parecen mucho a la realidad que fotografié.


Pueden verla en tamaño más grande en mi galeria de Flickr: http://flic.kr/p/efg5oW

Opiniones?

viernes, 24 de mayo de 2013

La fotografia y yo

Hace muchos años ya, tuve una cámara de fotos entre mis manos, era la primera vez que mi padre me permitia agarrar su cámara de fotos, creo que era una Zenit de fabricación rusa, pesada y algo complicada de manejar, pero desde ese momento me fascine pensando en lo que se podria lograr con ese raro aparato.
Pasaron los años, paso la vida, pasaron personas y hechos, en todo ese tiempo mi relación con la fotografia fue esporádica, pero siempre intensa.
La primera cámara totalmente mia, fue una cámara Kodak Instamatic de rollo 110.
La curiosidad se convirtió en admiración y ahora es un hábito que raya con el vicio, la fotografia me relaja, me permite expresarme y mostrar al mundo parte de lo que vivo.
Ahora soy fiel a Canon y espero sacarle el máximo provecho a su tecnologia para mostrarles aqui y en mis otras galerias mi visión de lo que veo.
Gracias por estar aqui!